Seguridad · Para todo el equipo
La contraseña es algo que sabes: se copia, se filtra, se adivina. El segundo factor es algo que tienes: tu teléfono. Para entrar a tu cuenta habría que quitártelo de la mano.
Paso cero
Es una app gratuita que vive en tu teléfono y genera un código de seis dígitos que cambia cada 30 segundos. La misma app te sirve para Gmail, para Slack y para todo lo demás. Instálala antes de empezar: los dos pasos que siguen te la van a pedir.
La más sencilla. En App Store o Google Play.
Equivalente. Úsala si ya la tienes instalada por otro trabajo o cuenta.
Si ya tienes 1Password del equipo, guarda ahí también los códigos: quedan junto a la contraseña y se sincronizan.
Paso 1 · Unos 5 minutos
Se activa en tu Cuenta de Google, no dentro de Gmail. Protege el correo, el Drive, el calendario y todo lo que abras con «Continuar con Google».
Desde Gmail, haz clic en tu foto arriba a la derecha y entra a tu cuenta. O ve directo al enlace.
Búscala en el bloque Cómo inicias sesión en Google y pulsa Comenzar. Google te va a pedir tu contraseña para confirmar que eres tú.
Google te propondrá un primer método —normalmente los mensajes de Google en tu teléfono, o una llave de acceso si tu móvil la admite—. Acéptalo: es lo que enciende la verificación en dos pasos. Al terminar, pulsa Activar.
Ya con la verificación encendida, vuelve a la misma pantalla y baja hasta Autenticador (o Authenticator). Pulsa Configurar autenticador.
En la misma pantalla, entra a Códigos de verificación alternativos. Son 10 códigos de un solo uso para el día que no tengas el teléfono. Guárdalos como se explica más abajo.
Paso 2 · Unos 3 minutos
Se activa desde el navegador, en la configuración de tu cuenta. Ten a mano la misma app del teléfono.
En Slack, haz clic en tu foto arriba a la derecha. Se abre en el navegador.
Busca esa fila y pulsa Expandir, y luego Configurar la autenticación de dos factores. Slack te pedirá tu contraseña.
No elijas el mensaje de texto. Slack mostrará un código QR.
Slack te los muestra al terminar y los deja disponibles en esta misma página de la cuenta. Cada uno sirve una sola vez.
Grábate esta frase
Nadie te va a pedir tu código.
Ni Google. Ni Slack. Ni tu jefe.
Si alguien te pide el código de seis dígitos —por teléfono, por Slack, por WhatsApp, por correo— eso es el ataque. No hay urgencia que lo justifique ni excepción que valga.
Y si te llegan códigos o avisos de acceso que tú no pediste: alguien ya tiene tu contraseña. Avisa a Sistemas ese mismo minuto.
Lo que casi todos se saltan
Son la llave para el día que pierdas el teléfono, lo cambies o borres la app. Sin ellos, recuperar la cuenta pasa de dos minutos a varios días.
En 1Password, en la misma entrada de la contraseña. O impresos y guardados en casa, donde guardas los documentos importantes.
En una nota del teléfono, en una foto de la galería, en un correo a ti mismo, en un Excel compartido, en un post-it en el escritorio.
Cada código funciona una sola vez. Si usas uno, táchalo. Puedes generar un juego nuevo cuando quieras: el anterior queda anulado.
Si algo falla
Con códigos de respaldo: entra con uno de ellos, quita el método viejo y vuelve a escanear el QR en el teléfono nuevo. Dos minutos.
Sin códigos: en Google, empieza la recuperación desde la pantalla de acceso (puede tardar días). En Slack, escribe a Sistemas: un propietario o administrador puede desactivarte el doble factor para que lo vuelvas a configurar.
Casi siempre es la hora del teléfono. En la app de autenticación el código cambia cada 30 segundos: escríbelo recién generado. Si sigue fallando, revisa que el teléfono tenga la hora automática activada (Ajustes → Fecha y hora), porque la app calcula el código a partir del reloj.
Marca No volver a preguntar en este dispositivo solo en tu computador y tu teléfono personales. Nunca en un equipo compartido, prestado o de recepción.
No los escribas y no los pases a nadie. Significa que alguien tiene tu contraseña y está intentando entrar. Cambia la contraseña y avisa a Sistemas de inmediato. El doble factor está haciendo su trabajo: lo está frenando.
Cada cuenta lleva su propio doble factor. La app del teléfono admite todas: verás una entrada por cuenta, con su nombre. Actívalo en todas, empezando por la que usas a diario.
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